Creando a una mujer con ridículos estándares de belleza

Esto es lo que sucede en todas las portadas de revistas antes de ser lanzadas al mercado. Modelos retocadas al extremo de casi ya no ser reconocidas. Claro, en algunos casos la transformación es mayor que en otras.

Y son modelos preciosas que no necesitarían ningún tipo de retoque. Esto quizás explica dos cosas: El porqué la belleza es relativa (según el ojo de quien las retoca) y porqué nunca estamos conformes con nuestro cuerpo.

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